Una misión académica no es un viaje con clases dentro. El formato habitual encierra a los participantes en un aula durante días y les deja el fin de semana libre para conocer la ciudad a la carrera. Nosotros hacemos lo contrario.
Trabajamos con aula invertida: la ciudad es el aula, y cada lugar del itinerario está elegido porque enseña algo. A veces es el ejemplo mismo de lo que se estudia; otras, es el espacio que permite una forma de aprender que en un salón no cabe. Se conoce el destino de verdad, y se aprende por el camino.
El aula empieza semanas antes
- Lecturas y materiales breves para llegar con un marco, no en blanco
- Preguntas guía que orientan la mirada en cada parada
- Una tarea propia que después se trabaja en destino, con el grupo
- Acceso al campus HexagonVEC desde la inscripción
La ciudad es el aula
- Espacios vivos escogidos porque enseñan algo: unos son el ejemplo de lo que se estudia, otros son el lugar que hace posible la dinámica
- La bitácora: un cuaderno de trabajo donde se anota, se pregunta y se registra lo que sorprende
- Cierre de jornada: cada día termina aterrizando las ideas del día en grupo, con materiales de trabajo
- Sesiones en aula y visitas a universidades cuando el contenido lo pide, no por costumbre
Lo que vuelve contigo
- Un proyecto aplicable a tu institución, no un certificado suelto
- La bitácora terminada, que es el registro de tu propio recorrido
- Una propuesta de articulación con tu universidad u organización
- Sesión de cierre virtual para presentar resultados
La bitácora. Cada participante recibe la suya el primer día y la lleva toda la misión. No es un souvenir: es donde se anota lo que se observa, lo que se pregunta y lo que sorprende, y es el material con el que se trabaja en el cierre de cada jornada.